Articular tradición y modernidad | Entrevista a Mariana Quiroga

Lorena Obiol

lunes, 11 de enero de 2021  |   

Con una extensa trayectoria en patrimonio edilicio, la arquitecta Quiroga sienta posición acerca del rol del Estado, el financiamiento y la sustentabilidad en el campo de la restauración y conservación.


Desafíos mayúsculos han pasado por la vida de Mariana Quiroga, Arquitecta egresada de la UBA y especialista en restauración y conservación del patrimonio edilicio. Entre sus mojones profesionales, listan en los primeros lugares las restauraciones del Museo del Cabildo y de la Revolución de Mayo de Buenos Aires y de la Casa Histórica de Tucumán. También menciona obras de Alejandro Bustillo, Alejandro Christophersen y Ángel Guido. 

La carpintería de su padre la inspiró para interesarse en Arquitectura. Su inquietud era entonces construir y transformar el espacio habitable. «En la carrera, tuve la suerte de cursar en talleres donde mis profesores/as sembraron un profundo respeto y estudio por el patrimonio arquitectónico heredado. Cada solar a intervenir y cada programa arquitectónico a estudiar estaban siempre conectados con la historia y el espíritu del lugar, vinculando modernidad y pasado». Sus maestros/as en el área patrimonial aparecieron en sus primeros años de estudiante: Luis Cervera en Historia, Alberto Petrina «con sus inolvidables clases de Patrimonio Argentino» y Jorge Gazaneo, Mabel Scarone, Eduardo Scagliotti, Juancho González Morón, Liliana Calzon, Gabriela Gianetti y Carolina Quiroga, del taller de Arquitectura, al que le reconoce y agradece su formación como arquitecta y profesora. «Ellos/as me enseñaron a estudiar de los maestros/as nacionales e internacionales cruzando puentes entre la Arquitectura del pasado y la que proyectamos para el futuro, entendiendo que el patrimonio es un organismo vivo capaz de articular tradición y modernidad».

¿Cuándo y por qué debe protegerse un edificio o inmueble y cuáles son los requisitos para intervenir inmuebles patrimoniales?
Un edificio inmueble debe protegerse cuando es testimonio de la historia de un lugar, obra de un arquitecto/a reconocido/a, pieza de valor artístico, marco de un hecho histórico, etc. En este sentido, desde una sencilla casa de adobe hasta una industria o un espacio urbano son patrimonio cultural. No solo el bien debe ser considerado de valor, sino también su entorno urbano y/o natural, su materialidad y su espacialidad. Algunos bienes son de valor en sí mismo y otros lo son en conjunto. Si los bienes están protegidos, es decir, si poseen algún tipo de declaratoria municipal, provincial o nacional, serán las distintas instituciones quienes deban aprobar los proyectos de intervención; por ejemplo, APH en el GCABA, Comisión Nacional de Monumentos, Lugares y Bienes Históricos a nivel nacional e, incluso, Unesco en caso de bienes de Patrimonio Mundial.

¿Qué función debe cumplir el Estado en relación al patrimonio arquitectónico y cómo se puede relacionar o trabajar con empresas y entidades no gubernamentales?
La conservación del patrimonio arquitectónico es, en primera instancia, una responsabilidad del Estado, que a través de su protección, difusión e intervención debe fortalecer vínculos entre los bienes y las comunidades. 
Es el Estado el que debe sumar al sector privado y hacer alianzas público-privadas con programas que destaquen la rentabilidad de la inversión en cultura. Son cada vez más las empresas, comercios, hoteles que trasladan sus espacios de trabajo a edificios de valor patrimonial, dando así una segunda vida al inmueble y conservando, además, la historia del lugar. 
La renovación de áreas de valor patrimonial requiere un estudio especial, donde espacio público, infraestructura y Arquitectura deben estudiarse y trabajarse en conjunto.

¿Cómo aunar sinergias que permitan la financiación pública y privada?
Considerar el potencial cultural de las áreas históricas y sus piezas componentes, la restauración de áreas y edificios patrimoniales adaptándolos a los nuevos requerimientos, devuelve a los pueblos, ciudades y barrios espacios productivos, culturales y habitables que fortalecen lazos de pertenencia con el lugar. En este sentido, el mercado inmobiliario debería atraer inversores con negocios que, además de atractivos, se destaquen como una inversión en cultura a través de la restauración y rehabilitación de edificios históricos, renovando sus usos y poniendo en valor sus características históricas.

En el trabajo de restauración, ¿cuál es el grado de intervención que los/as profesionales deben tener? ¿Hasta dónde o hasta cuándo restaurar? ¿Hay que volver necesariamente al «estado original» y, en este caso, cuál es ese estado?
La acción primaria para la conservación del patrimonio es la misma conservación. Las principales patologías en edificios están relacionadas a la falta de mantenimiento o acciones inadecuadas. La conservación preventiva propone un método de trabajo sistemático para identificar, evaluar, detectar y controlar los riesgos de deterioro de un bien cultural y su objetivo fundamental es eliminar o minimizar esos riesgos, actuando sobre el origen de los problemas y de esta manera evitar costosas operaciones de rehabilitación.

¿Cómo se relaciona el patrimonio con la sustentabilidad?
Conservar y restaurar son acciones sustentables totalmente superadoras a demoler y reemplazar. Conservar reduce la huella ecológica propia de las obras nuevas y reduce el impacto ambiental. Por otro lado, la conservación de un testimonio del pasado refuerza vínculos entre la Arquitectura y la población. Es importante entender que conservar no es «dejar quieto, suspendido» sino que es una acción y, como tal, implica también reusar y resignificar.

¿Qué edificio o monumento debería entrar en la nómina de protección patrimonial y por qué?
Si observamos la nómina de bienes declarados de valor patrimonial, veremos que es desequilibrada la cantidad de edificios declarados que pertenecen, en el caso de nuestro país, a periodos coloniales o academicistas frente a los pertenecientes al Movimiento Moderno. Considero que este último periodo, del que contamos con piezas de inmenso valor y que todavía no han logrado un merecido reconocimiento, debería entrar en las nóminas de protección tanto de bienes públicos como privados. La conservación de estos últimos es, muchas veces, de mayor complejidad.

Este año, Mariana tendrá un nuevo desafío: estar a cargo de la restauración de la Casa sobre el Arroyo (la Casa del Puente), obra de Amancio Williams y Delfina Bunge Gálvez en Mar del Plata, tarea que realizará en conjunto con la Dirección Nacional de Arquitectura (DNA), la Dirección Nacional de Gestión de Obras (DNGO, Ministerio de Obras Públicas) y la CNMLyBH. Y agrega antes de finalizar la entrevista: «Todos los trabajos en los que participé como Arquitecta del Estado en temas de patrimonio fueron reconfortantes: desde un pequeño cateo que me permitió descubrir un dato histórico de un edificio, hasta una restauración integral. Pero no puedo olvidar el 25 de mayo de 2010 donde, en el marco del Centenario de la Revolución de Mayo, la inauguración de la obra fue visitada por miles de argentinos/as… fue muy emotivo sentir que mi trabajo era para todos y todas». 


Biografía
Mariana Quiroga es arquitecta egresada de la Universidad de Buenos Aires, especialista en restauración y conservación del patrimonio edilicio. Realizó el Programa en Conservación y Restauración del Patrimonio Construido en la Universidad Torcuato di Tella.

Directora de Servicios de Ejecución de Proyectos, tiene a su cargo la Coordinación de Conservación y Patrimonio de la Dirección Nacional de Gestión de Obras (DNGO), Secretaría de Obras Públicas, Ministerio de Obras Públicas de la Nación. Tiene a cargo la restauración del patrimonio nacional argentino.

Anteriormente, se desarrolló como responsable de proyectos relacionados con el patrimonio edilicio de Monumentos Nacionales, en la Comisión Nacional de Monumentos, Lugares y Bienes Históricos del Ministerio de Cultura de la Nación, de la cual hoy es asesora honoraria.

Es profesora del taller de Arquitectura de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires, investigadora del Centro para la Conservación del Patrimonio Urbano y Rural, profesora invitada y autora de publicaciones a nivel nacional e internacional en temas vinculados al patrimonio cultural material e inmaterial y en proyectos de intervención.